Leyenda del Puente del Diablo

En Isòvol, había una joven criada, llamada Poneta, de la casa de los señores del lugar. Cada día iba a buscar agua con un botijo en cada mano y tenía que atravesar el río. Como éste tenía crecidas repentinas, resultaba que cada año desaparecía alguna criada.

La Poneta no quería correr la misma suerte, y, al estar la iglesia lejos, no podía cumplir con sus preceptos dominicales.

Suplió al Señor y al cura sin conseguir nada. Un viejo cazador le dijo que podría solucionarlo poniéndose en contacto con el príncipe de las tinieblas. Éste, el demonio, le prometió hacerle un puente y una iglesia antes de que cantara el gallo a cambio de su alma. Hecho el pacto, el demonio se puso a construir lo prometido.

La espabilada Poneta cogió una luz y se fue al gallinero. Los gallos, pensando que se hacía de día, se pusieron a cantar mientras el demonio todavía estaba haciendo el campanario. Avergonzado por haber sido burlado, no lo terminó.

Scroll al inicio
Review Your Cart
0
Add Coupon Code
Subtotal